EQUIDAD DE GÉNERO

Muchas veces vamos por la vida creyendo que la igualdad de género ya se ha logrado, que el machismo es cosa del pasado, pero de pronto vemos a una mujer pagar la cuenta en el cine y los hombres se ofenden, y lo que dicen ante ello es “Yo te invité, yo trabajo para pagarte tus gustos” por mencionar lo típico.  Las ideas machistas también se esconden detrás de la caballerosidad.

Según la RAE el feminismo significa «principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.», y si, el feminismo no solo busca la valoración de la mujer, sino también del hombre, lamentablemente muchas personas han confundido el termino con “odiar a los hombres” y lo que defienden no es la igualdad, sino la superioridad de la mujer ante el hombre.

No es normal que tu amiga tenga que enviar ubicación en tiempo real porque en el transcurso pueda sentirse amenazada e indefensa por ser mujer, pero tampoco es normal que tu amigo te marqué pidiendo ayuda porque fue detenido injustamente por “acoso” a una mujer, cuando lo único que hacía era ir a su casa.

Entiendo la crisis que México tiene, el hecho de que en este año hay 637 feminicidios que se han registrado durante los primeros ocho meses del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, es decir, en promedio cada día mueren tres mexicanas, según informa el periódico de expansión política. Esto es solo un promedio de los casos de han sido registrados, pero es importante recordar que hay víctimas en total anonimato, que por intimidación sus familiares no han podido denunciar o que simplemente siguen con la esperanza de que regrese viva.

 Entiendo los motivos de sentirse amenazadas y querer defenderse, pero ¡NO PERDAMOS LA RAZÓN! Esto no se trata de una lucha de mujeres contra hombres, se trata de que los buenos luchen contra los malos. De que hombres y mujeres hagan validar sus derechos juntos.

 Luchemos no por ser iguales, porque no lo somos; físicamente, en carácter y conocimiento tenemos diferencias, por ello, lo justo es tener lo que cada uno merece, ese respeto que yo doy a los demás y por ende me corresponde recibir. Ese esfuerzo que hago todos los días en mi trabajo y escuela y que no me ascienden solo por mi género. Luchemos por un pago justo que sea una renumeración de lo que ejerzo y no por nuestro género

Luchemos porque nuestras capacidades, esfuerzo y dedicación sean retribuidos en la sociedad de buena manera. No es justo que aquéllos que no se esfuerzan obtengan mejores salarios, solo por ser de “mejor género”, porque es hombre tiene mayor capacidad o por ser mujer va atraer a más clientes. ¿Cuántas veces no hemos escuchado esto?

A México le urge que haya mujeres gobernadoras, presidentes, mujeres que estén presentes en la toma de protestas y decisiones, pero también le urge verdaderos hombres, que acompañen en esta lucha de igualdad, que muestren que como humanos también son frágiles, también lloran y en ocasiones no tienen suficientes fuerzas para continuar.

No somos débiles por ser mujeres u hombres, somos débiles porque somos seres humanos mortales, y por eso mismo tenemos la capacidad de salir adelante para poder sobrevivir. Ya basta de estigmatizar los géneros, el rosa no es sinónimo de frágil, ni el azul de rigor. Somos humanos, somos más que colores y conceptos absurdos que hemos creado.

Es tiempo de cambiar y ser congruentes, no puedo promover la equidad de género mientras le miro el trasero a la mujer, no puedo hablar de feminismo mientras bailas en un antro con la canción que denigra tu cuerpo, el problema no es que bailes, sino lo que bailas.

La revolución comienza cuando reconocemos las pequeñas acciones que hacemos para propagar la desigualdad, admitir que por mucho tiempo le fallamos a nuestros ideales. La lucha comienza cuando reconoces tu valor como persona y no te permites faltar el respeto, cuando te quieres con tus granitos y kilos de más, cuando luchas por mejorar.

Las personas que iniciaron está lucha reconocieron lo que valían y que podían hacer más de lo que la sociedad decía, entonces, si tú no te amas, respetas y valoras, no vas a llegar muy lejos, no lo digo yo, lo dice la historia, lo dicen las mujeres amas de casas que murieron siendo maltratadas, que creyeron que su rol no podía aspirar a más. Lo dicen los hombres violados que por ser machos se quedaron callados.

¡Y que quede claro, esto es una lucha que requiere de unidad y lo único que vamos a tacar es la maldad!

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